No vendemos IA. Resolvemos lo que duele. El resto es marketing.
Cobramos por el problema resuelto, no por el código entregado. Si una solución existente sirve, te la recomendamos. Si no podemos hacerlo bien, te decimos. La franqueza es más rentable que la facturación inflada a largo plazo.
Cada proyecto se mide. Horas ahorradas, errores reducidos, ingresos generados, costos eliminados. Si no podemos medir, no podemos defender. Si no podemos defender, no lo cobramos.
No nos casamos con tecnologías. Si Python sirve, Python. Si tu cliente necesita PHP, PHP. Si requiere Rust, aprendemos Rust. La elección técnica es subordinada al problema, nunca al revés.
El 60% de los proyectos llamados "de IA" se resuelven mejor con SQL bien escrito y un cron job. Recomendamos la solución correcta, aunque sea menos sexy. La IA entra cuando el problema lo justifica, no cuando el contrato lo pide.
Cada repo tiene README. Cada API tiene OpenAPI. Cada arquitectura tiene diagrama. Te entregamos el conocimiento, no la dependencia. Si quieres llevártelo a otro equipo mañana, podrás.
No tomamos proyectos donde no podemos hacer un buen trabajo. No prometemos plazos imposibles. No agregamos features que no entiendes. Decir "no" es la forma más alta de respeto profesional.